Bosque escuela en Apita

(Re)Conectando con la Naturaleza

En el post de hoy, os contamos un poco más sobre la importancia de la presencia de la naturaleza para nosotros en el día a día, y sobre todo en las excursiones semanales que se realizan en Apita :)


«No hay descripción ni imagen en libro alguno que sea capaz de reemplazar la visión de árboles reales y toda la vida que gira a su alrededor, en un bosque verdadero. Lo que emana de estos árboles nos habla directamente al alma, revelando conocimientos que ningún libro, ningún museo, podrá darnos nunca. El bosque nos revela que no son únicamente los árboles los que existen sino toda una colección de vidas interrelacionadas.»
María Montessori

Cada viernes, el espacio de aprendizaje no se da en Apita, sino que nos adentramos en bosques, riberas de río, campos,...por los alrededores de la escuela. La distancia no supera los diez o quince minutos desde Apita. Las familias llevan a l@s alumn@s al punto de encuentro y la jornada se realiza del mismo modo siendo el aula la naturaleza. A nivel neuronal, al estar en un espacio abierto, el cerebro siente y piensa libremente. Recibe los impulsos del medio natural y se desarrollan aprendizajes vivenciales. Acompañamos los intereses y profundizamos en ellos. Es un momento de expansión a nivel emocional, sensorial, social, lúdico y motriz.



La importancia del juego libre en el Bosque Escuela


El juego libre, entendido aquí como actividades escogidas libremente (ya sea a nivel individual o de grupo), dirigidas por los propios niñ@s, y que ést@s realizan por motivaciones intrínsecas. Hay una relación directa entre el juego y el desarrollo y la estructuración del cerebro. Los niñ@s juegan para aprender sobre el mundo que les rodea y sobre ellos mismos. El juego les ayuda a descubrir (y auto-descubrirse), a explorar y a recrear situaciones e, incluso el juego más simple, posee capas y capas de significado. En este sentido el juego libre contribuye enormemente en el desarrollo cognitivo, la regulación de emociones y la resiliencia, permitiendo a los niños enfrentarse a situaciones de estrés mediante el desarrollo de habilidades de resolución de problemas y fomentando el uso de aproximaciones y enfoques creativos.



La gestión de riesgos

Todos los niños y niñas, pequeños y grandes, son curiosos por naturaleza. Muchos adultos mantenemos nuestra curiosidad intacta o intentamos re-despertarla, pues sentimos que aún tenemos camino por recorrer. Pero es precisamente esta curiosidad que tanto admiramos la que, en ocasiones, puede llevarnos a situaciones de riesgo. Hay que tener presente que lidiar con nuevos retos a menudo conlleva riesgos: desde dar tus primeros pasos, trepar un árbol o construir un refugio con elementos naturales,


toda actividad conlleva sus riesgos. Sin embargo, estos raramente pueden eliminarse por completo sin sabotear el aprendizaje.


Nuestro papel es el permitir que cada alumn@ se vea expuesto a los riesgos que es capaz de manejar por sí mism@ teniendo presente su madurez mental, física y emocional. Se trata de darles la oportunidad de enfrentarse a riesgos controlados.


La importancia del juego libre en el desarrollo de los niños y cómo las estrategias de gestión de riesgos aseguran, que el balance entre los beneficios que un alumn@ pueda experimentar con una actividad concreta sean siempre mayores al riesgo que ésta conlleva.


Usamos la clasificación de riesgos de Ellen Sandseter, investigador Noruego de educación infantil al aire libre, dónde explica que tenemos 6 tipos de riesgos en función de que impliquen:

  • alturas: que trepen rocas o árboles

  • velocidad: correr en terrenos irregulares

  • herramientas peligrosas: cuchillos, tijeras, sierras…

  • elementos peligrosos: fuego, rocas y piedras, palos, nieve, agua (ríos, lagos, lluvia…)

  • juegos bruscos: recrear peleas, lanzar elementos peligrosos

  • alejarse de la persona adulta: no podemos ver qué hacen

Muchas de las situaciones en que la integridad física de nuestros alumn@s corre peligro están dentro de estas 6 categorías sin embargo nos gustaría añadir una más, tan importante como el resto juntas:

  • integridad emocional. Hay muchas situaciones en que el bienestar emocional de nuestros alumn@s puede verse comprometido y es nuestra tarea ofrecerles un buen acompañamiento. No debemos olvidarnos nunca de que debemos velar tanto por el bienestar físico de nuestros alumn@s como el emocional.


Esta clasificación nos sirve para tomar consciencia de algunos de los elementos que tendremos que considerar en la evaluación de las actividades y la evaluación dinámica.

Para poder hacer estas evaluaciones, hace falta entender también la diferencia entre peligro y riesgo. Un peligro es cualquier cosa que puede provocarnos un daño mientras que el riesgo es la probabilidad de que nos dañemos al estar expuestos a un peligro.


El equipo de acompañantes de Apita siempre lleva un botiquín y objetos necesarios para cubrir las necesidades de los alumn@s en caso de que fuera necesario.



Lecturas recomendadas

Para terminar, os dejamos lecturas recomendadas para que podáis seguir investigando en este apasionante tema de la educación en la naturaleza:


Freire, H. (2011) Educar en verde.

Hueso, K (2021) Educar en la Naturaleza

Hueso, K (2019) Jugar al aire libre

Hueso, K (2017) Somos Naturaleza

Louv, R (2018) Los últimos niños en el bosque

Louv, R (2013) Volver a la Naturaleza

Bruchner, P (2017) Bosquescuela



Cerramos con esta foto de nuestro querido burrito que visitamos muy a menudo durante las excursiones :)


¡Espero que os haya gustado la publicación de hoy! Os veo pronto en otro post!


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